domingo, 26 de mayo de 2013

Exposición y conferencia "Residus Industrials"


Desde el 27 de mayo y hasta el 15 de junio, Fotoclub Terrassa exhibe en el Centre Cultural de Terrassa (Rambla de Egara, 340) una selección de fotografías de Frank Gómez que forman parte del proyecto Passat Industrial, bajo el título "Residus Industrials".
La Fàbrica Nova de Manresa, Tintorería Lanera y la AEG en Terrassa, Poble Nou... Son fotografías de espacios industriales abandonados, hoy día desaparecidos en la mayoría de los casos, algunos de ellos rehabilitados, otros esperando un mejor momento para reemprender la rehabilitación. 
Esta selección está formada por fotografías en blanco y negro tomadas entre 1999 y 2005, la mayoría registradas con película y positivos 100% fotoquímicos y otras fruto del tratamiento digital de los negativos.
El sábado 1 de junio, en la sede de Fotoclub Terrassa (Centre Cultural, Rambla d'Egara, 340, 2º) tendrá lugar la inauguración de la exposición y una conferencia donde se  visualizarán y comentarán las distintas fases de desarrollo que lleva el proyecto Passat Industrial.

Des del 27 de maig i fins al 15 de juny, Fotoclub Terrassa exhibeix en el Centre Cultural de Terrassa (Rambla d'Egara, 340) una selecció de fotografies de Frank Gómez que formen part del projecte Passat Industrial, sota el títol "Residus Industrials".
La Fàbrica Nova de Manresa, Tintoreria Lanera i la AEG a Terrassa, Poble Nou... Són fotografies d'espais industrials abandonats, avui dia desapareguts en la majoria dels casos, alguns d'ells rehabilitats, uns altres esperant un millor moment per reprendre la rehabilitació. 
Aquesta selecció està formada per fotografies en blanc i negre preses entre 1999 i 2005, la majoria registrades amb pel·lícula i positius 100% fotoquímics i unes altres fruit del tractament digital dels negatius.
El dissabte 1 de juny, a la seu de Fotoclub Terrassa (Centre Cultural, Rambla d'Egara, 340, 2n) tindrà lloc la inauguració de l'exposició i una conferència on es projectaran i comenteran les diferents fases de desenvolupament que porta el projecte Passat Industrial.


miércoles, 3 de abril de 2013

Curs de Fotografia nivell 2: Composició

 

martes, 19 de marzo de 2013

Taller de revelado y procesado RAW con Adobe Camera RAW

jueves, 14 de marzo de 2013

De afición, urbexer: explorador urbano.




Seguramente muchos os preguntareis que es eso de explorador urbano. ¿Acaso no somos la gran mayoría por nuestra condición de urbanitas exploradores urbanos?
Urbex, o urban exploration (exploración urbana) es una actividad que tiene como objetivo la investigación y documentación de los espacios creados por el hombre que en la actualidad están en desuso. En cierto modo, es una actividad que comparte aquella pasión romántica de los exploradores del siglo XIX que encontraban entre la arena del desierto ciudades perdidas talladas en la piedra, pirámides engullidas por la jungla o templos envueltos en raíces de árboles centenarios. Los temas han cambiado, haciéndose acordes con los tiempos: fábricas, mansiones, hospitales, instalaciones militares, viviendas... pero la magia del descubrimiento, de ser testigos de algo que inevitablemente sucumbirá al paso del tiempo (y desgraciadamente también al paso del hombre) es la misma que la que seguramente experimento David Roberts al visitar Petra en 1839.
En mi caso, el tema recurrente de mis exploraciones y de rebote de gran parte de mis fotografías, son los entornos industriales. Nací y me crié en una ciudad postindustrial, repleta de viejas fábricas textiles, y era habitual, a la salida del colegio, entrar en alguna de ellas y jugar a los exploradores.
Hay una extraña poesía en esos lugares abandonados tras la actividad humana. Lugares que han visto el esfuerzo y sufrimiento de los trabajadores, lugares repletos de vida, templos del cambio de paradigma que supuso la Revolución Industrial, con todas sus consecuencias negativas y positivas. Hoy en día vacíos, solitarios, silenciosos, desordenados, sucios. Pese a todo, la belleza se muestra a quien esta dispuesto a buscarla. La belleza es omnipresente en el universo; siempre está presente, aunque se camufle. Hay belleza en la caótica ordenación de una pila de hierros, en la azarosa caligrafía arabesca de unos desconchones en la pintura de una pared, la explosión de color de restos de colorantes esparcidos por el suelo, los bodegones y "manufacturas muertas" a base de maquinarias diversas, la belleza de la arquitectura del ladrillo y el hierro colado...
El deleite estético al descubrir un rincón mágico convive con una extraña meditación al verlo a través del visor de la cámara. El silencio, la soledad, la concentración en la toma, produce una extraña sensación de tranquilidad y seguridad, pese a que en ningún momento se baja la alerta, ya que no siempre los que acceden a esos lugares van con intenciones tan pacificas.
No es una actividad exenta de riesgos, todo lo contrario. Es preciso anteponer la seguridad a la exploración o a la obtención de una foto. Es preciso ir convenientemente vestido, protegiéndose de posibles cortes, con calzado adherente y resistente, con guantes y mascarilla para protegerse de productos tóxicos desconocidos, o del amianto liberado de viejos tejados de uralita.
Hay que ir con cuatro ojos: uno mirando adelante, otro arriba, otro abajo y otro en la foto que se va a hacer. Por eso es preciso ir como mínimo dos personas, para comprobar el estado de suelos y techos y poder socorrer al compañero si ocurriera algún accidente.
Los exploradores urbanos tenemos una serie de normas de riguroso cumplimiento:
Nunca entraremos a un lugar forzando un acceso. Solamente lo haremos si hay una puerta o ventana abierta, o un boquete en una pared.
No alteramos los elementos que encontramos a nuestro paso, mucho menos los romperemos, los llenaremos de pintadas o nos los llevaremos. La idea es estar en el lugar pero dejarlo en el mismo estado que se encontró.
No se divulgan las localizaciones para preservarlas, en la medida de lo posible, de la acción de personas malintencionadas que destrozan ese patrimonio. Es precisamente ese tipo de gente, la que disfruta rompiendo cristales, paredes y pintando grafitis, y los que por necesidad o negocio buscan chatarra, los que han hecho que se extienda la idea de que cualquiera que entra en un lugar abandonado va con esas intenciones malsanas.
También circula la idea de que nuestro deseo es que todo el mundo estuviera repleto de edificios en ruinas para poder tener tema de exploración. Nada más lejos de la realidad. Al menos mi deseo es ver muchos de los edificios abandonados rehabilitados, convertidos en espacios culturales, de producción o residenciales, ver como vuelven a la vida o son útiles, y no ver como poco a poco la dejadez del hombre los relega a la rápida destrucción y ruina. Por si ese momento no llega, la mejor forma de hacer que sobreviva al olvido un lugar es documentarlo fotográficamente.
Vivimos en una sociedad de consumo, y los edificios, como otro fruto más de la actividad humana, es victima de la obsolescencia, del usar y tirar, de la generación de residuos y del nulo o ineficaz reciclaje. La fábrica abandonada es en si misma un residuo industrial.
Espero que con este artículo los que sentís curiosidad por conocer las motivaciones que llevaron a la realización de estas fotografías tengáis algunas pistas para su interpretación.


lunes, 10 de diciembre de 2012

La fàbrica groga (29-12-2011)









En agosto de 2011 nos acercamos a esta colonia textil atraídos por la peculiar arquitectura de la fábrica y su espectacular chimenea octogonal. Nos llevamos una sorpresa al comprobar que la empresa había clausurado esta delegación recientemente, por las dificultades y costes de mantenimiento de las instalaciones. Encontramos un almacén abierto, con algunas máquinas en su interior. El resto del edificio estaba cerrado y las ventanas tapiadas.
En diciembre de ese mismo año, viendo el ritmo de saqueo y destrucción al que son sometidas las pocas fábricas que quedan en pie por los buscadores de cobre y metales, regresamos para ver en que estado de conservación se encontraba el edificio.
Gracias a la colocación de alarmas y cámaras de vigilancia parece ser que de momento se ha frenado el vandalismo.

A l'agost de 2011 ens apropem a aquesta colònia tèxtil atrets per la peculiar arquitectura de la fàbrica i la seva espectacular xemeneia octogonal. Ens portem una sorpresa en comprovar que l'empresa havia clausurat aquesta delegació recentment, per les dificultats i costos de manteniment de les instal·lacions. Trobem un magatzem obert, amb algunes màquines en el seu interior. La resta de l'edifici estava tancat i les finestres tapades amb toxos.
Al desembre d'aquest mateix any, veient el ritme de saqueig i destrucció al que són sotmeses les poques fàbriques que queden en peus pels cercadors de coure i metalls, tornem per veure en quin estat de conservació es trobava l'edifici.
Gràcies a la col·locació d'alarmes i càmeres de vigilància sembla ser que de moment s'ha frenat el vandalisme.


lunes, 20 de agosto de 2012

CURS DE FOTOGRAFIA SETEMBRE-NOVEMBRE 2012 A FOTOCLUB TERRASSA


sábado, 19 de mayo de 2012

Filatures Castells (XII/2006 - II/2007)















Paseaba una mañana de diciembre de 2006 por Terrassa, cuando vi que una de las ventanas de la vieja fábrica de Filatures Castells tenía la alambrada suelta en una esquina. Separándola un poco se podía saltar sobre una estantería y acceder al interior de un semisótano.
Por la tarde regresé, con todo el equipo fotográfico y la compañía de una sufrida amiga que me acompañó por no hacerme un feo. La visita fue fugaz y excitante. Solo recorrí una mínima parte del complejo. Se trataba de territorio virgen, sin evidencias de vandalismo. En enero y febrero de 2007 regresé otras 3 veces más junto algunos amigos del Club Cela. Poco tiempo después de la última visita cerraron los accesos. Recientemente los chatarreros volvieron a abrir un boquete en otra ventana y realice nuevas fotografías, en esta ocasión de un espacio tristemente desolador y arrasado. A los pocos días volvieron a cerrar todos los accesos.
Todo este conjunto industrial, llamado Vapor Cortés,  es junto al Vapor Freixa, de uno  últimos entornos industriales de principios del siglo XX que se mantiene en pie pendiente de rehabilitación en Terrassa. Su futuro es incierto. Su valor arquitectónico no es significativo, salvo algunas naves situadas en los sotanos de Filatures Badiella y las fachadas de lo que hasta hace muy poco fueron dependencias de Gráficas Marcet, y otras industrias, hasta que fueron desalojadas para cumplir las nuevas ordenanzas municipales que recalificaban aquel suelo como zona no industrial. La permanencia de aquellos talleres garantizaba la conservación de esos edificios. En los escasos años transcurridos a su desalojo el saqueo al que han sido sometidos esos edificios añadirán mayores dificultades a una posible rehabilitación.


Passejava un matí de desembre de 2006 per Terrassa, quan vaig veure que una de les finestres de la vella fàbrica de Filatures Castells tenia el filat solt en una cantonada. Separant-lo una mica es podia saltar sobre una prestatgeria i accedir a l'interior d'un soterrani

A la tarda vaig tornar, amb tot l'equip fotogràfic i la companyia d'una soferta amiga que em va acompanyar per no fer-me un lleig. La visita va ser fugaç i excitant. Solament vaig recórrer una mínima part del complex. Es tractava de territori verge, sense evidències de vandalisme. Al gener i febrer de 2007 vaig tornar altres 3 vegades més junt alguns amics del Club Cela. Poc temps després de l'última visita van tancar els accessos. Recentment els ferrovellers van tornar a obrir un forat en una altra finestra i vaig aprofitar per fer noves fotografies, en aquesta ocasió d'un espai tristament desolador i arrasat. Als pocs dies van tornar a tancar tots els accessos.

Tot aquest conjunt industrial, anomenat Vapor Cortés, és juntament amb del Vapor Freixa, un dels darrers entorns industrials de principis del segle XX que es manté en peus pendent de rehabilitació a Terrassa. El seu futur és incert. El seu valor arquitectònic no és significatiu, excepte algunes naus situades en els soterranis de Filatures Badiella i les façanes del que fins a fa molt poc temps van ser dependències de Gràfiques Marcet, i altres indústries, fins que van ser desallotjades per complir les noves ordenances municipals que recalificaven aquell sòl com a zona no industrial. La permanència d'aquells tallers garantia la conservació d'aquests edificis. En els escassos anys transcorreguts al seu desallotjament el saqueig al que han estat sotmesos aquests edificis afegiran majors dificultats a una possible rehabilitació.


viernes, 27 de abril de 2012

Taller de fotografía digital: revelado RAW